20:55 |
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Visita a la planta industrial de Cabrales Como una de sus últimas actividades en Mar del Plata, el Cardenal Karlic (FOTO ARCHIVO) fue recibido, esta mañana, por los directivos y empleados de la tradicional empresa familiar Cabrales y recorrió la planta que la firma tiene ubicada en el Parque Industrial. Cabrales expresó “hoy es un día de gloria para la empresa por la visita de su excelencia, el Cardenal Karlic y por la presencia de Monseñor Puiggari, del vicario general Monseñor Ledesma y de todos los sacerdotes acompañantes”. También recordó el concepto y el compromiso cristiano que tiene la empresa “ayuda que te ayudaré” con todos los operarios y la fluida comunicación con los mismos. Por último agradeció la presencia del Cardenal y del Obispo de Mar del Plata y consideró que la empresa por su visita es “privilegiada por ser distinguida”. Luego Karlic dirigió unas palabras a la familia Cabrales y a sus colaboradores expresando su gran emoción “no es fácil encontrar un ambiente así, doy gracias a Dios y a ustedes que me lo posibilitan, sinceramente es muy emocionante”. El Cardenal remarcó repetidas veces la dignidad del trabajo, “el que trabaja se parece a Dios porque con inteligencia hace que las cosas sirvan más, no sólo para él sino para todo del mundo. Por eso gocen lo que hacen que vale más que el dinero que es justo y lo necesitan”. “Con Monseñor Puiggari y con los sacerdotes que vinimos, sepan que los acompañamos y que los honramos; a mí me da vergüenza cuando veo una persona que no le interesa trabajar. El hombre se mide por el amor a Dios, el amor al prójimo y en el trabajo. Y nunca dejemos de trabajar porque lo primero es trabajarse por adentro, sobre el hombre que uno es, y porque quiere saber y amar, luego así se mete en el mundo y lo transforma y lo hace bello” dijo Karlic y concluyó “muchísimas gracias por esta fraternidad, ciertamente nos vamos enorgullecidos de la Argentina, y de mis hermanos”. Para finalizar la recorrida, rezó una oración por el trabajo y bendijo a todos los directivos y empleados. Posteriormente se dirigió al encuentro con los sacerdotes y religiosos que se realizó en el CEDIER y como última actividad en la diócesis, luego de tres días intensos, celebró la misa en la Iglesia Catedral rezando por los presbíteros fallecidos y acompañado de todo el clero diocesano. Oficina de Prensa Obispado de Mar del PlataPasaje Catedral 1750 PB
20:53 |
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Intensa agenda de actividades desarrolló el Cardenal Estanislao Karlic durante los tres días en la ciudad. Siempre mantuvo su sonrisa, y un espíritu vital que permitió atender y escuchar – a pesar de su cansancio lógico - a cada una de las personas que se acercó, lo saludó y expresó su afecto. Ayer por la tarde, el Cardenal Karlic fue distinguido como Huésped de Honor de Mar del Plata. La distinción la recibió de manos del Intendente Interino, Marcelo Artime, y estuvo acompañado del Obispo diocesano, Monseñor Juan Alberto Puiggari. Artime recordó la participación y preocupación del Cardenal por el diálogo en los momentos difíciles del 2001, “me acuerdo cuando nos pidieron eso y nosotros aceptamos con tanta alegría ser el ámbito del diálogo, hicimos como pudimos” dijo el purpurado y el intendente interino agregó “sin dudas fue una contribución muy importante a momentos tan tensos”. “Qué hermoso es descubrir que estos hechos de gratuidad en la fraternidad se dan, son reales y no es cierto que todo es malo” expresó el Cardenal y culminó agradeciendo nuevamente el reconocimiento. Unos minutos después Karlic brindó una conferencia en el CEDIER, ante más de un centenar de personas que aguardaban con ansiedad la presencia y las palabras del purpurado. El Cardenal se refirió al documento Iglesia y Comunidad Nacional elaborado por la Conferencia Episcopal Argentina en 1981 pero con principios actualizables a la realidad de hoy. “Todo cuanto haga el hombre, la familia, la sociedad es para que el hombre sea más pleno, más perfecto aunque de miedo esta palabra” señaló el purpurado y agregó “queremos ser nación, miremos la familia, tiene toda la ley del amor, de la gratuidad que manifiesta la generosidad de la existencia que desborda. Hay que hacer que todos sean protagonistas y sujetos de la sociedad.” El Cardenal se refirió al bien común como la razón de la sociedad y reforzó la idea de que así se logra la plenitud de las personas. Luego enfatizó “las autoridades políticas que no promueven el bien común no tienen autoridad, porque están ilegitimadas por su acción”. Por último Monseñor Karlic llamó a convivir en el mundo “aceptando posiciones y buscando la verdad”.
14:48 |
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El próximo martes 27, la Junta Regional de Educación Católica (JUREC) realizará una jornada de capacitación docente para todos los colegios católicos de la diócesis, no sólo de Mar del Plata, sino también de Balcarce, Batán, Cor

onel Vidal

, Madariaga, Mechongué, Miramar, Otamandi, Pirán, Villa Gesell. La temática de esta II Jornada Diocesana es “Educación para el amor y la familia”. El encuentro se realizará en el Nuevo Gran Hotel Provincial, desde las 8 hasta las 17 y se espera participen 2000 docentes de colegios católicos. La disertante será la Dra. Paola Delbosco, quien según el Pbro. Silvano De Sarro, presidente de la JUREC, “es una profesional del área de la filosofía, con una excelente capacitación en este tema, es conferencista y ha publicado numerosos trabajos y artículos en revistas, trabaja en la Universidad Católica Argentina y en la Universidad Austral.
Sin dudas es una expositora interesantísima que brindará un valioso aporte a los docentes y a las familias”. Delbosco disertará por la mañana sobre “Lo femenino y lo masculino: riqueza de la humanidad” y por la tarde sobre “El amor y sus simulacros”. Este es el segundo año que la JUREC organiza esta jornada de capacitación en relación al tema de la sexualidad. “Es un espacio de formación para marcar criterios en común para la escuelas católicas de la diócesis de Mar del Plata.
Este es un tema muy importante en el que la Iglesia siempre ha estado preocupada y ocupada en cuanto a la formación de sus alumnos en la educación para el amor y la familia, como la denominamos nosotros, brindando un sentido verdadero y más profundo que la mera educación sexual o sanitaria”. Asimismo los organizadores invitaron a la conferencia que la Dra. Delbosco brindará el mismo 27 para todo público, con entrada gratuita.
La misma tiene como tema “Educar para el amor desde la familia” y será a las 19.30 también en las instalaciones del Nuevo Gran Hotel Provincial.
Oficina de Comunicaciones
Junta Regional de Educación Católica
13:13 |
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13:08 |
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El Obispo de Mar del Plata, Monseñor Juan Alberto Puiggari, brindó hoy una charla en el marco del ciclo de extensión cultural organizado por Los Gallegos Shopping. Ante una nutrida cantidad de público, Puiggari habló sobre los desafíos de cara al bicentenario de nuestra patria y del aporte de la Iglesia en el ámbito social y en la historia de nuestro país, basado en el documento de los Obispos argentinos “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010 – 2016)”.
“No es posible una democracia sin diálogo, no es viable, sin él no podemos encontrar consensos, sin consenso no hay país posible. La Argentina necesita diálogo, lo decimos en todos los niveles, en la familia, en las instituciones, sindicatos, tiene que haber más diálogo en la Iglesia. Y el diálogo no es imponer, sino que es una actitud madura, donde podemos discernir si en lo que el otro me dice puede haber algo valioso para mí. Y el diálogo siempre es rico” manifestó el Obispo y luego reafirmó “una Argentina sin diálogo y consensos no es viable”.
El Obispo explicó que la propuesta en la que insiste la Iglesia para este bicentenario y sobre la que se trabajará es “sin pobreza y sin excluidos” y sobre esto consideró “tenemos que trabajar mucho para que esto sea posible. No tenemos derecho a una Argentina donde un porcentaje grande de personas no tenga posibilidades de una vida digna”. Asimismo Puiggari destacó que en nuestro país existe una “gran deuda social” y consideró que para salir de ella el camino es educación “el tema serio del país es el de la educación. No es viable una salida de la pobreza sin la educación. Pero no hay que echar la culpa al estado sino que es responsabilidad de todos”. Luego consideró “es más fácil manejar un pueblo que no piensa y que dependa del clientelismo político, y no lo digo con ningún partidismo político, que tener un pueblo educado”
El Obispo de Mar del Plata explicó los puntos que propone la Iglesia para el Bicentenario “en primer lugar una sincera reconciliación de los argentinos, no es viable un pueblo peleado, que vive de odios, rencores y esto no quiere decir que no haya justicia que sí tiene que haber. Hagamos justicia pero no vivamos de recuerdos y de rencores. Esta es la reconciliación profunda que necesitamos los argentinos, tenemos que apuntar al perdón”. Posteriormente resaltó que hay que “trabajar fuertemente en la educación” y cambiar el liderazgo que significa en cualquier ámbito “ser servidor”. Como metas planteó el recuperar el respeto por la familia “no hay sociedad sin familia, no hay Iglesia sin ella. La familia está destruida”; alentar el paso de habitantes a ciudadanos responsable y manifestó “cumplan sus deberes por favor y también exijan sus derechos”. “Sobre todo tenemos que defender la vida, hoy está fuertemente atacada en el vientre de la madre, en los pobres ancianos que se los mata, y está atacada en los niños, en el alcohol, en la droga y en la pobreza, en la inseguridad. Hay que cuidar la vida” remarcó el Pastor de la Iglesia Católica de Mar del Plata.
Para finalizar, Monseñor Puiggari, dijo que no hay que ser pesimistas, sino que hay que ser realistas “el momento es difícil pero los argentinos, queremos vivir en paz, con sonrisas; yo quiero un pueblo feliz, vale la pena cambiarlo, con mayor responsabilidad, con protagonismo, con confianza en Dios. Nos va a llevar tiempo pero lo peor que nos puede pasar es la desesperanza y bajar los brazos, porque ahí seremos un pueblo de esclavos” expresó con esperanza Puiggari ante el público que lo escuchaba atento y asentía en sus afirmaciones. “Discúlpenme si me pongo vehemente, pero me duele la Argentina, me duele que estemos así cuando siempre fue un país de avanzada en América Latina y hoy estamos considerados en uno de los últimos países” culminó el Obispo.Oficina de Prensa Obispado de Mar del Plata
13:00 |
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E
l Obispado de Mar del Plata desea comunicar con gran gozo que por Gracia de Dios, en esta Año Sacerdotal nuestro Padre nos regala dos nuevos sacerdotes. El señor Obispo en el día de la fecha ha aceptado la promoción de los Diáconos Luciano ALZUETA y Nicolás MARINELLI al orden presbiteral, el cual será conferido de manos de Mons. Juan Alberto Puiggari en la Santa Misa que presidirá el Sábado 19 de diciembre a las 11 hs en la Basilica Menor de los Santos Pedro y Cecilia - Iglesia Catedral de Mar del Plata.
Les solictamos realizar una amplia difusión en nuestras comunidades de esta buena nueva, invitando a acompañar a estos nuevos diáconos en el día de su ordenación presbiteral.
Unámonos en oración para que el Espiritu Santo los fortalezca e ilumine en el ejercicio de su nuevo ministerio.
Fraternalmente.
Federico Andrés Vázquez
Vicecanciller
Obispado de Mar del Plata
15:48 |
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Francisco Coll: cuando la santidad brota en medio de la revolución
El fundador de la Consolata será canonizado el próximo 11 de octubre
ROMA, jueves 8 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- Las tierras de Cataluña fueron testigos del celo apostólico con el que Francisco Coll, a mediados del XIX iba por aquellos lugares anunciando al Señor.
Este sacerdote, fundador de las Hermanas Dominicas de La Anunciata será canonizado el próximo 11 de octubre junto con otros cuatro beatos, entre ellos, su compatriota, el conocido hermano Rafael.
Él y Santiago Desiderio Laval fueron los primeros siervos de Dios beatificados por Juan Pablo II en abril de 1979, quien definió a Francisco Coll durante su homilía como “una de esas personalidades eclesiales, que en la segunda mitad del siglo XIX, enriquecen a la Iglesia con nuevas fundaciones religiosas”.
Vocación en la revolución
Las fechas de nacimiento y muerte de Francisco coinciden providencialmente con las de Juan Pablo II, aunque obviamente en años diferentes. (Nació el 18 de mayo de 1812 y murió el 2 de abril de abril de 1875).
Nació en una zona muy cercana a Francia, en la comarca del prepirineo, región de Cataluña, en medio de una familia numerosa y humilde. Varios de sus hermanos murieron cuando estaban pequeños.
“Desde niño se orientó hacia el sacerdocio, siente una inclinación hacia la predicación recordando un poco la predicación del párroco de su pueblo”, dijo a ZENIT su postulador, el padre Vito T. Gómez García.
Así entró en la Orden de Predicadores en el convento de Gerona en 1830, donde hizo la profesión solemne y recibió el diaconado.
En 1835 la exclaustración de los religiosos le obligó a vivir fuera del convento. “La vida de los religiosos quedó en el aire, como piedras en medio de las plazas. Él es uno de esos exclaustrados, obligado por las leyes civiles”, comenta su postulador.
“El camino que tenían los religiosos era esperar a ver si la tormenta pasaba, si aquella situación política se aclaraba y podrían reintegrarse en los conventos”, dice el padre Gómez.
Francisco Coll fue ordenado sacerdote en la clandestinidad, al principio tuvo que ejercer el sacerdocio como si fuese diocesano, por la situación política no podía vivir en un convento.
Luego se trasladó a una localidad llamada Moyá, donde la primera guerra carlista había dejado más de 130 muertos sólo en aquella población.
“El Padre Coll fue un verdadero ángel de paz, reconciliación entre los bandos políticos diferentes, el paño de muchas lágrimas, la ayuda de tantas familias, de tantos niños, viudas, padres, tuvo que arreglárselas para levantar el ánimo de aquellas gentes y de la población”, comenta el padre Gómez.
Con su prédica comenzó a recorrer las diferentes comarcas de Cataluña. Allí descubrió que uno de los males del mundo radicaba en la falta deducación, especialmente de la mujer.
“De cara a esa necesidad fundó la congregación de las Dominicas de la Anunciata, que fueron las continuadoras de su labor evangelizadora por todas aquellas comarcas en las que no había escuelas. Empezó varios centros educativos con una orientación cristiana de la vida, tratando de trasmitir todos los saberes, formando a la persona y orientándola a sus valores y a la fe”, dice el postulador.
Enfermo desde 1869 de ceguera y de pérdida a intervalos de las facultades mentales, murió en Vic (Barcelona) el 2 de abril de 1875. Allí yacen sus restos en la casa madre de la congregación.
La Anunciata
En el momento de su muerte, en 1875 había ya cerca de 50 comunidades de las Dominicas de la Anunciata.
Actualmente esta orden cuenta con cerca de 1.200 hermanas en cuatro continentes. Su carisma es la educación en la que se da mucha importancia a la doctrina y a la teología.
Para la hermana Rosa Di Tullio, superiora de esta comunidad en Roma “fueron diversas las dificultades que se encontraron para llevar adelante el proceso de canonización” y asegura que “hoy nos alegra el reconocimiento de la Iglesia universal de alguien que nosotros hace mucho considerábamos santo”, dijo la religiosa a ZENIT.
Uno de sus acentos de las Dominicas de la Anunciata es el apostolado con los migrantes, razón por la cual las hermanas presentan sus servicios en muchas zonas fronterizas alrededor del mundo.
Para la hermana Di Tullio, el futuro santo fue “un dominico en todo el sentido de la palabra porque fue un gran predicador en tiempos difíciles. No se echó atrás ante las dificultades porque tenía un amor grande. Es un santo moderno, vivió realmente ese deseo por la humanidad sufriente”.
Legado
Sus escritos fueron recopilados en dos libros, “La hermosa rosa” y “La escala del cielo”, donde recalcaba: “la vida de las Hermanas debe ser vida de oración... Por esto os recomiendo y os vuelvo a recomendar, amadas hermanas: no dejéis la oración”.
Y fue por la oración por lo que, aun en medio de la guerra y de las humillaciones que sufría el clero, Francisco miraba siempre a lo alto.
“Mirad al premio propuesto para el fin de la carrera, la corona que os espera después del combate, el salario con que se paga el servicio, el torrente de delicias que viene después de unas breves tribulaciones, el reino celestial que os espera después de una corta pelea; y toda esa infinidad de gloria y felicidad, después de unos instantes de trabajo y violencia”, dijo en uno de sus escritos.
[Por Carmen Elena Villa]