
El flamante presidente de la Conferencia Episcopal Argentina aseguró que "ante la vida, que es el primer derecho del hombre, la Iglesia tiene una postura clara, inamovible". "Lo que está dentro de la mujer, cuando está embarazada, no es un víscera, es un ser", aseveróEl presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, arzobispo José María Arancedo, advirtió hoy que la Iglesia no cederá en su lucha contra el aborto y reclamó un debate amplio con la intervención de académicos y científicos sobre "el derecho humano a la vida, desde la concepción".
"Ante la vida, que es el primer derecho del hombre, la Iglesia tiene una postura clara, inamovible. Lo que está dentro de la mujer, cuando está embarazada, no es un víscera, es un ser", aseveró en su primera declaración a medios santafesinos tras ser proclamado como sucesor del cardenal Jorge Bergoglio.
Arancedo reveló, además, que la presidente Cristina Kirchner le dio a entender que su posición es contraria a la despenalización del aborto, al referirse a la audiencia que mantuvo el pasado jueves en la Casa Rosada.
Al cabo de ese encuentro también trascendió que la Presidente ratificó, de modo implícito, a la mesa ejecutiva del Episcopado su oposición a esa práctica: "Ustedes ya saben lo que yo pienso", les dijo.
Arancedo insistió hoy en que "hay que apostar a la cultura de la vida", al reclamar a diputados y senadores que se informen antes de legislar sobre este tema. Criticó "los apuros" que hubo en la comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados para firmar un dictamen para permitir el aborto hasta las doce semanas de gestación.
No obstante, consideró que es necesario "un debate amplio" sobre el tema del "derecho a la vida desde la concepción", con la intervención de académicos y científicos especializados. El flamante titular del Episcopado recordó en este sentido que la Iglesia "va a defender lo que defiende siempre".
Por otra parte, la diputada nacional Cynthia Hotton anticipó hoy que mañana comenzará a tratarse en la comisión de Familia un proyecto de ley de su autoría para promover un "régimen integral de contención para la mujer embarazada".
"Después de 4 años, la cámara baja decidió tratar proyectos que durante este tiempo estuvieron frenados, porque se priorizó el aborto como única alternativa para las embarazadas. Sin embargo, de 31 diputados en la Comisión de Legislación General, el tema se debatió sin quórum y sólo se obtuvieron 5 firmas. El mensaje quedó claro: Es tiempo de pensar en positivo para defender la vida del niño por nacer y la de su mamá", expresó la legisladora.
Como todos sabemos, del 7 de noviembre (fiesta de María Mediadora de todas las Gracias) al 8 de diciembre (fiesta de la Inmaculada Concepción), la Iglesia celebra el mes de María invitándonos a conocer, honrar y amar más a nuestra Madre, la Santísima Virgen.
Este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas las criaturas: la Santísima Virgen María, nuestra dulce Madre del Cielo, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro Redentor.
¿Qué se acostumbra hacer este mes?
Rezar en familia todos los días
Honrémosla de un modo especial rezando en familia todos los días y regalándole flores para colocarlas a sus pies. Pero sobre todo flores espirituales que nos acerquen cada día más a su Corazón Inmaculado. Lea más.
Honrarla con cánticos
También, si se puede, le podemos cantar para honrarla y ayudarnos a recordar el inmenso amor de nuestra madre a nosotros, sus hijos. Lea más.
Rezar el Santo Rosario en familia
"El Rosario es mi oración predilecta. Es una escalera para subir al cielo", dijo Juan Pablo II a los fieles, poco después de ser elegido Papa, en la Plaza de San Pedro.
Recemos el Rosario todos los días, el arma a la cual le teme el enemigo, el refugio de los que buscan alivio a sus pesares y la puerta para entrar al corazón de María (María en San Nicolás, el 10 de abril de 1986). Lea más.
Reflexionar en los principales misterios de la vida de María
Reflexionar implica hacer un esfuerzo con la mente, la imaginación y, también, con el corazón, para profundizar en las virtudes que la Virgen vivió a lo largo de su vida. Podemos meditar en cómo María se comportó, por ejemplo, durante:
-la Anunciación
-la Visita a su prima Santa Isabel
-el Nacimiento del Niño Jesús
-la Presentación del Niño Jesús en el templo
-el Niño Jesús perdido y hallado en el templo
-las Bodas de Caná
-María al pie de la Cruz.
Recordar las apariciones de la Virgen
En Fátima Portugal; en Lourdes, Francia y en el Tepeyac, México (Guadalupe)la Virge entrega diversos mensajes, todos relacionados con el amor que Ella nos tiene a nosotros, sus hijos. Más recientemente, en San Nicolás, provincia de Buenos Aires (Argentina).
Meditar en los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:
1. Su Inmaculada Concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
2. Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
3. Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
4. Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.
Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres
María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.
Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María
María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.
Vivir una devoción real y verdadera a la Santísima Virgen
Se trata de que nos esforcemos por vivir como hijos suyos. Esto significa:
Mirar a María como a una madre: Platicarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.


