16:30 | Autor Iglesia Hogar
Nació en Harsewinkel, un pueblo al norte de Alemania, en el Estado de Westfalia, el 27 de enero de 1908.
Su familia se dedicó a las tareas agrícolas y cría de animales de granja.
Cuando tenía 5 años, fallece su mamá, quedando al cuidado de su tía.
...Siempre le gustó la música y en su adolescencia tocaba la mandolina, junto a un grupo de jóvenes.
Recibió una educación cristiana desde niño, a
los 18 años, perteneciendo a la Sociedad de Jóvenes católicos, realizó un recorrido por el país a pié, lo cual era bastante común entre los jóvenes de la época. Hospedándose en distintos albergues, pertenecientes a esta sociedad católica.
Este recorrido le llevó casi cuatro meses en el verano de 1926.
Finalizando sus estudios, aprendió luego el oficio de sastre que ejerció en la Congregación del Verbo Divino durante veinte años. Desde el 19 de abril de 1929 al 13 de setiembre de 1932 en Steyl ( Holanda) y desde el 15 de setiembre de 1932 al 12 de marzo de 1949 en Roma ( Italia).

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, al no poder volver a su país, la Congregación lo envía a Argentina, donde trabajó en la localidad de Pilar, Provincia de Bs. As., en el Colegio Apostólico de Nuestra Señora del Pilar desde abril de 1949, hasta el 15 de marzo de 1950.
Desde allí se traslada a Balcarce para desempeñarse como sacristán en la Parroquia San José, vivió algunos años en la habitación que está sobre la sacristía, hasta que pudo construir su propia vivienda.

En el año 1955 contrae enlace con Erika Riegger, y el 20 de febrero de 1957 nace su hija Carmen Lidia.

Ejerció su labor en la Parroquia hasta el año 1990.
Mientras su salud se lo permitió, siguió colaborando en las misas y responsos, muchos años más.

Falleció el 18 de abril de 2008, a los 100 años de edad en la ciudad de Balcarce.

18:56 | Autor Iglesia Hogar
Con gran alegría participamos en el día de la Virgen Nuestra Señora de Luján con la procesión por las calles del barrio y posterior celebración de la Santa Misa.

17:01 | Autor Iglesia Hogar


(2/5/2011) Asistieron más de un millón de fieles. Se trata de la beatificación más veloz de la historia de la Iglesia.

Ayer domingo el papa Juan Pablo II fue beatificado en una ceremonia en la plaza San Pedro que contó con más de un millón de fieles, cifra récord de una beatificación. El encuentro estuvo presidido por el actual máximo pontífice, Benedicto XVI; los asistentes se concentraron tanto en el Vaticano como en otras ciudades de Roma.

La beatificación tiene lugar seis años y un mes después de la muerte de Karol Wojtyla por lo que se trata de la más veloz de la historia de la Iglesia. De esta manera, Benedicto XVI accedió al pedido del vicario de Roma, Agostino Vallini, y leyó la fórmula latina que colocó a Juan Pablo II entre los beatos.

Una vez finalizada la ceremonia, se descubrió un tapiz con la imagen de Juan Pablo II que quedará colocado en el balcón de las Bendiciones de la Basílica de San Pedro. A la vez se escuchó el Himno del Beato Juan Pablo II cuya música fue compuesta por el monseñor Marco Frisina y que sonó en toda la plaza de San Pedro.
1:13 | Autor Iglesia Hogar
9:06 | Autor Iglesia Hogar
15:14 | Autor Iglesia Hogar
















El sacerdote, es maestro y guía de los hermanos, desde el momento de su consagración a el confiados, su misión es buscar a hombres y mujeres del mundo entero para que conozcan, amen y sirvan al único Dios Padre, revelado en la persona de Jesucristo.

Con sus virtudes y defectos, los sacerdotes son referentes de las comunidades. Su labor busca la salvación espiritual y la promoción de la persona. El Santo Patrono de los sacerdotes que tienen a su cargo una parroquia, es el modelo en que toda la Iglesia que enalte
ce la figura del sacerdote Pastor de la grey a él confiada.

Se reconoce en San Juan Maria Vianney el modelo e intercesor que los católicos necesitan.

Recemos en este dia por todos nuestros queridos Sacerdotes, por los que estan con nosotros y por aquellos que han partido a la
casa del Señor.

Roguemos para que continuen en su diaria entrega, y para que nos sigan mostrando cada día el rostro mas misericordioso de Nuestro Señor Jesucristo.


Que Dios los Bendiga grandemente!!!!


11:45 | Autor Iglesia Hogar

Lucas 22, 14 - 23, 56

El domingo de Ramos inicia la Semana Santa, una semana de una enorme densidad religiosa. Nuestros espíritus entienden que están llegando a lo “esencial” de nuestra fe cristiana. Por eso este domingo especial siempre tiene como lectura evangélica, nada menos que la narración de la Pasión según alguno de los evangelios. En este caso, este año, tenemos la lectura de la Pasión en la versión de San Lucas.

Puede ser interesante señalar las particularidades que tiene San Lucas en su narración, y que no tienen los otros evangelistas. No voy a recorrer todas las particularidades, sino las más saltantes.

Sólo él narra en el momento de la oración del huerto la presencia de un ángel que viene a confortarlo. ¿Tendrá esto alguna relación con el ángel que anuncia a María la Encarnación? (también esta narración es sólo de San Lucas). ¿Será la Anunciación de la Obra Salvadora, para confortar a Jesús orante? Pero además sólo él indica que en esa oración tan dramática, llegó Jesús a sudar gotas de sangre: es el comienzo del derramamiento total de la sangre salvadora. El también es el único que indica en el momento de la captura de Jesús, que después de que le cortaron la oreja al siervo del sumo sacerdote, Jesús que está acorralado por sus captores, se la curó. Algunos ven en éste y en otros detalles al médico observador que era San Lucas.

En el juicio a Jesús, él narra (no lo hacen los demás) el juicio de Herodes, ante el cuál Jesús guarda un silencio significativo. Es considerado como loco por no querer ser un espectáculo que hace milagros a pedido. Pero este hecho sirve para la reconciliación de dos que eran enemigos, Herodes y Pilatos: la reconciliación de dos enemigos ¿fruto de la Pasión?

Mientras Jesús carga la cruz camino del Calvario, Lucas nos narra el encuentro de Jesús con las piadosas mujeres, que quieren ofrecerle un consuelo sentimental, y que Jesús convierte en un mensaje de llamada a la conversión.

Al llegar a la crucifixión. Cristo está entre dos ladrones, y Lucas introduce el diálogo entre el buen ladrón y Jesús, anunciando a éste su inminente salvación: “hoy estarás conmigo en el paraíso”. Son varios los detalles narrados en particular por San Lucas, que nos adelantan el fruto de la Redención. Y finalmente para San Lucas, lo último que dice Jesús es “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Todas estas particularidades de San Lucas, señalan algunos aspectos de la meditación de este evangelista, sobre el drama de la Pasión: Jesús está manifestando su bondad especial en ese momento decisivo de su vida. Ahora se muestra especialmente como Salvador: por eso cura al enemigo herido en la oreja; quiere hacer recapacitar a Herodes con un silencio majestuoso; y también como Salvador hace reflexionar a las buenas mujeres sobre la verdadera compasión. Concede la salvación inesperada a uno de los criminales que comparten con Él el suplicio de la Cruz. Esto por la parte de Jesús: El está muriendo por nuestra salvación, pues para eso va a morir, y manifiesta con esas acciones, la realidad de esta salvación, que nos llega a todos nosotros, y que va dirigida a todos los aspectos de nuestra vida que necesitan salvación.


Y por la parte del Padre, cuya voluntad está cumpliendo Jesús, se expresa el amor infinito que existe entre Padre e Hijo. La Pasión es el plan de Dios, pero no es un suplicio, sino un acto de amor: “tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su único Hijo”. Y en esos momentos le manda el consuelo a su Hijo, en la desolación de la oración del Huerto, enviando al ángel consolador, y recibe a su Hijo, al morir, recogiendo con ternura su espíritu, cuando todo el drama y el sufrimiento se ha consumado.

Esos son los aspectos a meditar en esta narración de San Lucas: la bondad y misericordia de Jesús, que quiere curar nuestras enfermedades, nuestras equivocaciones para darnos finalmente la salvación. Y además se quiere dejar bien establecido que el Padre ama al Hijo, que lo ama sin límites, incluso cuando Cristo parecería abandonado; y con El nos ama a todos nosotros, y por eso hace que se realice la Redención de esta forma tan maravillosa. La Pasión tiene así este mensaje: Dios nos ama, y Jesús nos salva, subrayando así el amor de Dios.