15:14 | Autor Iglesia Hogar
















El sacerdote, es maestro y guía de los hermanos, desde el momento de su consagración a el confiados, su misión es buscar a hombres y mujeres del mundo entero para que conozcan, amen y sirvan al único Dios Padre, revelado en la persona de Jesucristo.

Con sus virtudes y defectos, los sacerdotes son referentes de las comunidades. Su labor busca la salvación espiritual y la promoción de la persona. El Santo Patrono de los sacerdotes que tienen a su cargo una parroquia, es el modelo en que toda la Iglesia que enalte
ce la figura del sacerdote Pastor de la grey a él confiada.

Se reconoce en San Juan Maria Vianney el modelo e intercesor que los católicos necesitan.

Recemos en este dia por todos nuestros queridos Sacerdotes, por los que estan con nosotros y por aquellos que han partido a la
casa del Señor.

Roguemos para que continuen en su diaria entrega, y para que nos sigan mostrando cada día el rostro mas misericordioso de Nuestro Señor Jesucristo.


Que Dios los Bendiga grandemente!!!!


11:45 | Autor Iglesia Hogar

Lucas 22, 14 - 23, 56

El domingo de Ramos inicia la Semana Santa, una semana de una enorme densidad religiosa. Nuestros espíritus entienden que están llegando a lo “esencial” de nuestra fe cristiana. Por eso este domingo especial siempre tiene como lectura evangélica, nada menos que la narración de la Pasión según alguno de los evangelios. En este caso, este año, tenemos la lectura de la Pasión en la versión de San Lucas.

Puede ser interesante señalar las particularidades que tiene San Lucas en su narración, y que no tienen los otros evangelistas. No voy a recorrer todas las particularidades, sino las más saltantes.

Sólo él narra en el momento de la oración del huerto la presencia de un ángel que viene a confortarlo. ¿Tendrá esto alguna relación con el ángel que anuncia a María la Encarnación? (también esta narración es sólo de San Lucas). ¿Será la Anunciación de la Obra Salvadora, para confortar a Jesús orante? Pero además sólo él indica que en esa oración tan dramática, llegó Jesús a sudar gotas de sangre: es el comienzo del derramamiento total de la sangre salvadora. El también es el único que indica en el momento de la captura de Jesús, que después de que le cortaron la oreja al siervo del sumo sacerdote, Jesús que está acorralado por sus captores, se la curó. Algunos ven en éste y en otros detalles al médico observador que era San Lucas.

En el juicio a Jesús, él narra (no lo hacen los demás) el juicio de Herodes, ante el cuál Jesús guarda un silencio significativo. Es considerado como loco por no querer ser un espectáculo que hace milagros a pedido. Pero este hecho sirve para la reconciliación de dos que eran enemigos, Herodes y Pilatos: la reconciliación de dos enemigos ¿fruto de la Pasión?

Mientras Jesús carga la cruz camino del Calvario, Lucas nos narra el encuentro de Jesús con las piadosas mujeres, que quieren ofrecerle un consuelo sentimental, y que Jesús convierte en un mensaje de llamada a la conversión.

Al llegar a la crucifixión. Cristo está entre dos ladrones, y Lucas introduce el diálogo entre el buen ladrón y Jesús, anunciando a éste su inminente salvación: “hoy estarás conmigo en el paraíso”. Son varios los detalles narrados en particular por San Lucas, que nos adelantan el fruto de la Redención. Y finalmente para San Lucas, lo último que dice Jesús es “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Todas estas particularidades de San Lucas, señalan algunos aspectos de la meditación de este evangelista, sobre el drama de la Pasión: Jesús está manifestando su bondad especial en ese momento decisivo de su vida. Ahora se muestra especialmente como Salvador: por eso cura al enemigo herido en la oreja; quiere hacer recapacitar a Herodes con un silencio majestuoso; y también como Salvador hace reflexionar a las buenas mujeres sobre la verdadera compasión. Concede la salvación inesperada a uno de los criminales que comparten con Él el suplicio de la Cruz. Esto por la parte de Jesús: El está muriendo por nuestra salvación, pues para eso va a morir, y manifiesta con esas acciones, la realidad de esta salvación, que nos llega a todos nosotros, y que va dirigida a todos los aspectos de nuestra vida que necesitan salvación.


Y por la parte del Padre, cuya voluntad está cumpliendo Jesús, se expresa el amor infinito que existe entre Padre e Hijo. La Pasión es el plan de Dios, pero no es un suplicio, sino un acto de amor: “tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su único Hijo”. Y en esos momentos le manda el consuelo a su Hijo, en la desolación de la oración del Huerto, enviando al ángel consolador, y recibe a su Hijo, al morir, recogiendo con ternura su espíritu, cuando todo el drama y el sufrimiento se ha consumado.

Esos son los aspectos a meditar en esta narración de San Lucas: la bondad y misericordia de Jesús, que quiere curar nuestras enfermedades, nuestras equivocaciones para darnos finalmente la salvación. Y además se quiere dejar bien establecido que el Padre ama al Hijo, que lo ama sin límites, incluso cuando Cristo parecería abandonado; y con El nos ama a todos nosotros, y por eso hace que se realice la Redención de esta forma tan maravillosa. La Pasión tiene así este mensaje: Dios nos ama, y Jesús nos salva, subrayando así el amor de Dios.

21:25 | Autor Iglesia Hogar
Cada uno puede bendecir su propia casa. Primeramente acerquese a su parroquia y solicite agua bendita que se entrega gratuitamente.
Luego en su casa rece la siguiente oración:

Señor y Padre Nuestro, dirige tu mirada sobre nosotros, tus hijos; que salvados por Jesús hemos nacido del agua y del Espíritu Santo en el baustismo. Concédenos que todos los que vivimos en esta casa por medio del rocío del agua bendita, quedemos renovados en el cuerpo y en el Alma y busquemos vivir en santidad.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Rociar la casa con agua bendita y luego rezar el Padrenuestro.


Vicaría Episcopal de Pastoral

vicariapastoral@arzbaires.org.ar




21:40 | Autor Iglesia Hogar


En declaraciones a un medio local, Monseñor Antonio Marino, obispo electo de Mar del Plata expresó su alegría por esta nueva tarea que le encomienda el Santo Padre al frente de la diócesis “voy con la idea de continuar la tarea que han hecho mis muy ilustres predecesores, Monseñor Rau, Monseñor Pironio, quien fue mi primer rector del Seminario de Buenos Aires, Monseñor García, Monseñor Arancedo y Monseñor Puiggari. Vengo a fortalecer la comunidad eclesial que es la tarea de todo obispo. Sé que no voy a un terreno baldío, sino que voy a continuar y profundizar la obra hecha por otros; además está la tarea misionera, salir a proponer el mensaje de Cristo, porque para eso existimos como Iglesia”.

Monseñor Marino, se refirió también al papel de la Iglesia frente a la pobreza y señaló la “permanente sensibilidad social” que tiene, incluso mencionó el buen desempeño de Cáritas Mar de Plata, aunque dijo, “la obra de caridad no se reduce sólo a Cáritas, sino que hay que salir al encuentro de los más pobres, acompañar y darle la mayor riqueza que tenemos que nosotros podemos dar como Iglesia que es tener un sentido por el cual vivir”.

Consultado sobre las supuestas declaraciones sobre la homosexualidad que había realizado en julio del año pasado, Monseñor Marino señaló “nunca existió esa entrevista, yo lo aclaré en un comunicado. Acabo de publicar una obra sobre este tema, donde no hay una sola línea de agresión a nadie. Quienes me conocen saben que en mi estilo no está nunca el agravio, sino por el contrario el respeto a todos. Qué se puede esperar de un Obispo, o simplemente de un cristiano bautizado sino que represente el pensamiento de la Iglesia sobre esto, que nunca es de agravio a nadie. Las personas homosexuales, para nosotros merecen todo respeto como debe ser en una sociedad democrática”. Y luego agregó “a lo largo de mi extenso ministerio sacerdotal, muchas veces he recibido a personas que tienen esta tendencia, y el principio es el que nos enseña la Iglesia; la cordialidad, la recepción muy humana. Me pregunto cuántas instituciones tienen la cantidad de documentos de orientación pastoral para el trato, el enfoque de este tema como lo tiene la Iglesia Católica. Tenemos muchos documentos donde no hay una sola línea de agresividad, ni un solo aspecto de menosprecio”. “Todo es resultado de un apasionamiento, en un clima enrarecido, en el fervor de controversia, entonces se saca argumento de cualquier cosa, de tal palabra y se tergiversa” resaltó el actual Obispo electo de Mar del Plata.

Finalmente, Marino consultado sobre la entrevista de la que se extrajeron esas cifras -que fue producida por la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA)- aclaró, “si usted lee la nota que produjo esa agencia, dentro de un largo texto, esas palabras ocupan dos o tres líneas y están tomadas de un informe producido en un cuaderno de la UCA, no están escritas por mí, y fueron incluidas como dichas por mí en esa noticia que transmite la agencia AICA. Al otro día en ese medio corrigieron, en un comunicado y explican lo que pasó. Nunca existió un reportaje, es una nota construida sobre la base de un informe de circulación interna, de la comisión de seguimiento legislativo, que yo presido. Allí se intercambiaron opiniones y apareció esa construcción de la cual la agencia produjo esa nota”. “Que le quede muy claro que la mejor manera de disipar dudas es conocerme, conocer mi trayectoria, y estilo de trato; incluso con las personas que tienen un pensamiento distinto al mío” concluyó Marino.


Oficina de Prensa | Obispado de Mar del Plata
Pasaje Catedral 1750 PB
11:48 | Autor Iglesia Hogar

Buenos Aires, 6 Abr. 11 (AICA): El Santo Padre, Benedicto XVI, nombró obispo de la diócesis de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, a monseñor Antonio Marino, de 69 años, actualmente obispo auxiliar de La Plata.

La información del nombramiento fue dada esta mañana por el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, a través de la agencia AICA, en simultáneo con la publicación en Roma.

Desde el 10 de marzo del corriente año, está al frente de la diócesis de Mar del Plata monseñor Armando Nicolás Ledesma, en carácter de Administrador Diocesano, cuando fue elegido por el Colegio de Consultores. Dicho cargo lo ejercerá hasta que monseñor Antonio Marino asuma el gobierno pastoral de esa iglesia diocesana. El anterior obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Alberto Puíggari, fue promovido por el papa Benedicto XVI a la sede arzobispal de Paraná, cargo que asumió el pasado 7 de marzo.

Mons. Antonio Marino, obispo electo de Mar del Plata

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 11 de marzo de 1942. Fue ordenado sacerdote el 27 de noviembre de 1971, por el cardenal Juan Carlos Aramburu en la catedral metropolitana de Buenos Aires.

Desde 1973 a 1978 frecuentó los estudios de Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Dogmática.

En la Arquidiócesis de Buenos Aires ejerció el ministerio sacerdotal como Vicario en las parroquias San Benito Abad, Nuestra Señora de Monserrat, San José de Flores, Nuestra Señora de Luján Castrense y la Inmaculada Concepción de Belgrano.

Asimismo, ejerció la docencia como profesor en la facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires”.

Desempeñó también los siguientes cargos: Censor arquidiocesano; Director espiritual del seminario mayor metropolitano de Buenos Aires; Asesor teológico y doctrinal de la Comisión de Fe y Cultura de la Conferencia Episcopal Argentina y Juez adjunto del Tribunal Eclesiástico Nacional.

En 1993 Juan Pablo II lo distinguió con el título pontificio de Prelado de Honor de Su Santidad.

El 11 de abril de 2003, Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Basti y auxiliar de la arquidiócesis de La Plata. Fue ordenado obispo el 31 de mayo de 2003 en la catedral de La Plata, por monseñor Héctor Aguer como consagrante principal y fueron co-consagrantes Mons. Estanislao Esteban Karlic y Mons. Mario José Serra.

En la Conferencia Episcopal es miembro de las Comisiones de Fe y Cultura y de Ministerios.

La diócesis de Mar del Plata

Historia: Creada el 11 de febrero de 1957 por Pío XII. Comprende, en la provincia de Buenos Aires, los partidos de Balcarce, General Alvarado, General Madariaga, General Pueyrredón, Lobería, Mar Chiquita, Necochea, Pinamar y Villa Gessell.

El primer obispo fue Mons. Enrique Rau, quien siendo obispo de Resistencia, el 13 de marzo de 1957 fue trasladado por Pío XII a la recientemente creada diócesis de Mar del Plata, de la que tomó posesión el 22 de julio de ese año y la gobernó hasta su fallecimiento ocurrido el 20 de agosto de 1971.

Al día siguiente de la muerte de Mons. Rau, el 21 de agosto Pablo VI designó Administrador Apostólico al arzobispo de La Plata, Mons. Antonio José Plaza, quien entregó el gobierno pastoral marplatense al segundo obispo diocesano, Mons. Eduardo Francisco Pironio. Este, siendo obispo auxiliar de La Plata, el 17 de abril de 1972 fue trasladado por Pablo VI a la sede episcopal de Mar del Plata, de la que tomó posesión el 26 de mayo de 1972. El 20 de setiembre de 1975 el mismo Pontífice lo trasladó a la Curia Romana designándolo Pro-prefecto de la Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares.

Tercer obispo de Mar del Plata fue Mons. Rómulo García, quien siendo obispo auxiliar de esta sede durante el gobierno pastoral de Mons. Pironio, Pablo VI lo designó obispo diocesano el 19 de enero de 1976.Tomó posesión el 19 de febrero de 1976. El 31 de mayo de 1991 Juan Pablo II lo promovió a la sede arzobispal de Bahía Blanca.

El cuarto obispo de Mar del Plata fue Mons. José María Arancedo, quien siendo obispo auxiliar de Lomas de Zamora, el 19 de noviembre de 1991 fue trasladado por Juan Pablo II a la sede marplatense, de la que tomó posesión el 15 de diciembre de 1991. Fue promovido como arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz el 13 de febrero de 2003.

El quinto obispo diocesano fue Mons. Juan Alberto Puiggari, quien siendo obispo auxiliar de Paraná, el 7 de junio de 2003 fue trasladado por Juan Pablo II a la sede de Mar del Plata, de la que tomó posesión el 10 de agosto de 2003. El 20 de octubre de 2010, Benedicto XVI lo promovió como arzobispo de Paraná, sede de la que tomó posesión el 7 de marzo de 2011.
13:23 | Autor Iglesia Hogar

Nació el 26 de agosto de 1886 en Chimpay (Pcia. de Río Negro), hijo de Manuel Namuncurá (cacique de la tribu Namuncurá) y de Rosario Burgos (una cautiva nacida en Chile).

A los 11 años fue a Buenos Aires "a estudiar para hacer bien a mi raza" (como solía decir), como alumno del Colegio Salesiano Pío IX.

En febrero de 1903 entró al aspirantado salesiano en el Colegio San Francisco de Sales en Viedma.

Allí su salud, minada desde unos años antes por la tuberculosis (la enfermedad contra la cual la raza mapuche no tenía defensas), se resintió en forma extrema.

En el año 1904, juntamente con Mons. Juan Cagliero, viajó a Italia donde se esperaba pudiera encontrar la cura necesaria.

Allí visitó en Turín la tumba de San Juan Bosco.

En Roma fue presentado al Pontífice San Pio X; hizo un pequeño discurso en italiano y le ofreció un "quillango".

Continuó en Italia los estudios, en Turín y después en Roma.

Pero el 28 de marzo de 1905 fue internado en el hospital Fate bene fratelli de la isla Tiberina, donde murió el 11 de noviembre.

13:09 | Autor Iglesia Hogar
Emilie de Villeneuve (1811 - Castres, 2 de octubre de 1854), fue una religiosa católica francesa que fundó su propia congregación, que llegó a muchas partes de África y América Latina. Era nieta del conde de Villeneuve.

Ella amaba mucho a los pobres y tenía un gran deseo de ayudarlos.

Emilie tuvo numerosas entrevistas con el Padre Le Blanc porque quería entrar con las hermanas de San Vicente Paúl Castres luego de las muertes de su madre y su hermana (en 1825 y 1828, respectivamente). Tiempo después, comprendió que Dios le pedía que fundara una congregación, la cual debía tener el color azul como característico.

Es en 1836 cuando funda su congregación, la Congregación de las hermanas de la Inmaculada Concepción, llamadas "las Hermanas Azules", con su lema "Dieu Seul" (Sólo Dios, en español). En un principio se componía sólo de tres monjas o hermanas, pero luego fueron adhiriéndose más. Es en 1848 cuando envía hermanas a Senegambia África, especialmente a Senegal y Gabón, donde algunas monjas establecieron residencia y fundaron escuelas religiosas que persisten hasta hoy. Quizás las haya motivado fundar escuelas religiosas, el hecho de que en Francia se admitieran sólo escuelas laicas.

Su muerte se produce en 1854, a raíz de un cólera. Desde ese momento, sus seguidoras establecieron colegios de la Congregación en otros países.

A principios del siglo XX, sus seguidoras viajaron a Latinoamérica, donde fundaron diversas escuelas religiosas, en 1904 llegaron a Brasil, Paraguay y Uruguay, y en 1906 a Venezuela y Argentina.

La Novena de Emilie de Villeneuve es una oración creada por la Congregación de la Inmaculada Concepción o de las Hermanas Azules.

Consta de una oración, que se repite 9 veces (1 por día) generalmente desde el 24 de septiembre hasta el 2 de octubre, inclusive como conmemoración a su muerte, ocurrida el 2 de octubre de 1854. Sin embargo, también puede rezarse en otras épocas del año.

Padre Nuestro, Señor de la Vida, siempre fiel defensor del pobre, sabemos que Emili Villeneueve camina con nosotros.

Estamos seguros que nos acompaña, en nuestras luchas por la vida, en nuestras alegrías y sufrimientos.

La sentimos cercana cuando somos débiles, solidaria cuando estamos en la pobreza.

Poe eso contamos con su intercesión para pedirte

(Aquí el orante hace una oración particular)

Confiamos en su ayuda, danos su esperanza y su coraje.

Amén