19:21 | Autor Iglesia Hogar
Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.

Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".

Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó: "Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".

14:01 | Autor Iglesia Hogar
Existe una antigua leyenda en donde un niño próximo a nacer le dijo a Dios: Me vas a enviar mañana a la Tierra, pero ¿cómo viviré allá siendo tan pequeño y débil?

En la tierra hay un ángel que te cantará y sonreirá todos los días y te sentirás muy feliz con canciones y sonrisas.

¿Y cómo entenderé cuando me hablen si no conozco el idioma de los hombres?

Ese ángel te hablará y te enseñará las palabras más dulces y hermosas que escuchan los humanos.

¿Qué haré cuando quiera hablar contigo?

Ese ángel juntará tus pequeñas manos y te enseñará a orar.

He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?

Ese ángel te defenderá aunque le cueste la vida.

Señor, sin verte me sentiré muy solo.

Ese ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para volver a mi presencia.

Una inmensa Paz reinaba. Se escuchaban voces...

El niño dijo suavemente:

DIME SU NOMBRE SEÑOR...

y Dios le contestó:

ESE ÁNGEL SE LLAMA MAMÁ

16:46 | Autor Iglesia Hogar

Oración ( compuesta por el Padre Pío para rezarla después de la comunión)

Has venido a visitarme
como Padre y como amigo
Jesús, no me dejes solo.
¡Quédate Señor conmigo!

Por el mundo envuelto en sombras
soy errante peregrino,
dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate Señor conmigo!

En este precioso instante
abrazado estoy contigo
que esta unión nunca me falte.
¡Quédate Señor conmigo!

Acompáñame en la vida
tu presencia necesito,
sin ti desfallezco y caigo.
¡Quédate Señor conmigo!

Declinando está la tarde,
voy corriendo como río al
hondo mar de la muerte.
¡Quédate Señor conmigo!

En la pena y en el gozo
sé mi aliento mientras vivo,
hasta que muera en tua brazos.
¡Quédate Señor conmigo!

San Pío de Pietralcina
8:32 | Autor Iglesia Hogar

Queridos hermanos:



Les informamos que gracias a Dios la
intervención quirúrgica del Pbro. Hector DIAZ ha sido exitosa. Seguirá
internado en el Hospital Universitario del CEMIC en Saavedra, Buenos
Aires hasta su recuperación.

Seguimos rezando por su pronta recuperación

Unidos en el Señor









Federico Andrés Vázquez
Vicecanciller
Obispado de Mar del Plata
Pasaje Catedral 1750 PB
(B7600DQB) Mar del Plata - Argentina
15:39 | Autor Iglesia Hogar
El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio. En su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad. Se encuadra bien en el camino espiritual de un cristianismo que, después de dos mil años, no ha perdido nada de la novedad de los orígenes, y se siente empujado por el Espíritu de Dios a «remar mar adentro» (duc in altum!), para anunciar, más aún, 'proclamar' a Cristo al mundo como Señor y Salvador, «el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn14, 6), el «fin de la historia humana, el punto en el que convergen los deseos de la historia y de la civilización».

El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología. En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio.En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor.

Fuente : ROSARIUM VIRGINIS MARIAE
11:22 | Autor Iglesia Hogar
SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS
( LISIEUX )
1873-1897

ORACIÓN PARA PEDIR UN FAVOR

¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La Cruz de la vida me pesa mucho y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecitas de Jesús! Envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud, para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dáme fuerza para cumplir con mi deber y concédeme la gracia que en esta oración te pido.
Amén.

Festividad: 1 de octubre
Doctora de la Iglesia
Fecha de canonización: 17 mayo de 1925 por el Papa Pío XI


Fuente: Devocionario.com
18:43 | Autor Iglesia Hogar

HIMNO

Cuando la luz del día está en su cumbre,
eres, Señor Jesús, luz y alegría
de quienes en la fe y en la esperanza
celebran ya la fiesta de la vida.

Eres resurrección, palabra y prenda
de ser y de vivir eternamente;
sembradas de esperanzas nuestras vidas,
serán en ti cosecha para siempre.

Ven ya, SeñorJesús, Salvador nuestro,
de tu radiante luz llena este día,
camino de alegría y de esperanza,
real acontecer de nueva vida.

Concédenos, oh Padre omnipotente,
y tú, Hijo amado y Señor nuestro,
por obra del Espíritu enviado
vivir ya de la fiesta de tu Reino. Amén.

Himno de la Liturgia de las Horas