21:17 | Autor Iglesia Hogar
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 10 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- La verdadera riqueza es la del corazón, la generosidad con los pobres. Se trata de una enseñanza de san Antonio de Padua, explicó el Papa Benedicto XVI, muy importante hoy, en el contexto de crisis económica actual.


El Pontífice dedicó su catequesis de hoy, dentro de la historia de la Iglesia en el siglo XIII, a la figura de un santo, reconoció, “muy venerado en la Iglesia católica”, famoso predicador y seguidor temprano de san Francisco de Asís: san Antonio de Padua.


De sus extensas enseñanzas, el Papa destacó como actual sus exhortaciones a los ricos de su tiempo, para que no fuesen insensibles ante la pobreza de los demás.
“A principios del siglo XIII, en el contexto del renacimiento de las ciudades y del florecimiento del comercio, crecía el número de personas insensibles a las necesidades de los pobres”, explicó el Papa.


Por este motivo, “Antonio invita muchas veces a los fieles a pensar en la verdadera riqueza, la del corazón, que haciéndoles buenos y misericordiosos, les hace acumular tesoros para el Cielo”.


“¿No es quizás esta una enseñanza muy importante también hoy, cuando la crisis financiera y los graves desequilibrios económicos empobrecen a no pocas personas y crean condiciones de miseria?”, se preguntó, recordando que, en la encíclica Caritas in veritate, afirmaba que la economía “necesita de la ética para su correcto funcionamiento”, pero “no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona”.


El santo “conocía bien los defectos de la naturaleza humana, la tendencia a caer en el pecado, por eso exhorta continuamente a combatir la inclinación a la codicia, al orgullo, a la impureza, y a practicar las virtudes de la pobreza y de la generosidad, de la humildad y de la obediencia, de la castidad y de la pureza”.
21:09 | Autor Iglesia Hogar
Oración
Santísima Virgen de Lourdes, que a ninguno desamparas ni desechas, mírame con ojos de piedad y alcánzame de tu Hijo perdón de mis pecados para que con devoto afecto celebre tu santa e inmaculada Concepción, en tu milagrosa imagen de Lourdes y reciba después el galardón de la bienaventuranza del mismo de quien eres Madre. Amén.

Fuente: Devocionario Católico
21:38 | Autor Iglesia Hogar


En el día de la Fiesta de la Dedicación de la Iglesia Catedral, y en el marco de la Semana Vocacional Diocesana, ayer siete jóvenes seminaristas fueron admitidos a las Sagradas Órdenes. La celebración se realizó en el templo mayor de la ciudad, fue presidida por el Obispo de Mar del Plata, Monseñor Juan Alberto Puiggari y contó con la participación de cientos de fieles.

“El Señor nos reconforta con la admisión de siete seminaristas. La admisión a las Sagradas órdenes es un rito muy sencillo, y sacramental, donde ellos después de haber meditado y discernido durante cuatro años de formación en el seminario, creen capaz y piden con humildad a la Iglesia ser aceptados para esta última parte de su formación. Y la Iglesia por medio del Obispo, los acepta para esta última etapa, pidiendo la gracia para que sea un momento de plenitud para ellos en este camino de formación sacerdotal” explicó en su homilía Monseñor Puiggari.

“Estudien con profundidad, recen con asiduidad, formen el corazón de pastor en el ejercicio continuo de la caridad pastoral viviendo un clima alegre de disponibilidad y servicio” les pidió el Obispo a los siete jóvenes. “Comienzan la teología, se acercan al misterio, no sólo y principalmente con la razón, sino con la fe. Por eso a la teología hay que estudiarla de rodillas, hay que descubrir a Dios en la contemplación, en el silencio, en la oración”, dijo Puiggari a los seminaristas que fueron admitidos.

Continúan las actividades en la Semana Vocacional

En el marco de esta semana especial para la Iglesia de Mar del Plata, mañana será la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes en la Gruta de nuestra Ciudad, ubicada en Magallanes 4050. La misa central será a las 19, y estará presidida por el Obispo de Mar del Plata, Monseñor Juan Alberto Puiggari y concelebrada por los sacerdotes presentes en la Gruta. Al finalizar se realizará la tradicional y colorida procesión con la imagen de la Virgen de Lourdes por las calles del Puerto.

En la Gruta de Lourdes, la actividad se extenderá durante todo el jueves. A las 6, se rezará el Santo Rosario de la Aurora por el interior de la Gruta y Santa Misa en la Capilla, luego habrá misas a las 8, 9, 10, 12, y 16. A las 15 será el Santo Rosario por los enfermos, la Paz mundial, la Patria e intenciones particulares de la Gruta.

Finalmente el viernes 12, la actividad se traslada a la Iglesia Catedral. En la misa de las 20, tendrá lugar la institución en el Ministerio del Lectorado y Acolitado de Seminaristas Diocesanos y de candidatos de la Escuela del Diaconado Permanente.
15:27 | Autor Iglesia Hogar

La localidad de San Manuel el próximo 28 de febrero está de fiesta celebra los 50 años de la creación de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima y los 50 años ininterrumpidos en su labor apostólica del cura Párroco Monseñor Julio Melucci.

El Padre Julio ha sido y es una persona con mucho dinamismo, emprendedor de miles de ideas y fiel colaborador con todas las obras del pueblo, por lo que despues de todos estos años con nosotros se merece un homenaje.

Los festejos del día 28 darán comienzo a las 10,15hs con toda la parte protocolar, la Santa Misa y la consagración del nuevo templo renovado.

Luego se podrá participar de un almuerzo popular en la plaza de nuestra localidad, donde habrá servicio de cantina con venta de carne, choripan, empanadas,etc. Durante la tarde habrá espectáculos artísticos en la calle frente a la Municipalidad.

Desde ya nos encantaría poder contar con su compañía en esta celebración tan importante para nuestra Parroquia y para el padre Julio.
15:09 | Autor Iglesia Hogar


“La comunidad toda del Colegio Cardenal Newman, respondiendo a Jesucristo en el llamado actual de la Iglesia Católica y el carisma del Beato Edmundo Rice, fundador de la Congregación de los Christian Brothers, se compromete a acompañar a los niños y jóvenes para que logren un desarrollo armonioso como personas, en relación consigo mismo, los otros, con Dios y la creación, y asuman su compromiso como argentinos en la promoción de una sociedad que viva los valores del Evangelio, mediante una educación de calidad, promotora de justicia y paz, para una cultura abierta, en un ambiente de creatividad y libertad responsable.”
COLEGIO CARDENAL NEWMAN

Mañana Miercoles, a las 19.30 hs. se llevara a cabo una solemne Misa para clausurar la Mision de los Jóvenes pertenecientes al Colegio Cardenal Newman, quienes desde hace dos semanas estan misionando en barrios de nuestra ciudad.

Dichos jovenes han realizado tareas de evangelizacion en las comunidades de San Cayetano, San Pantaleon y María Auxiliadora, y justamente en esta Capilla se desarrollara el oficio religioso, presidido por el Parroco Jose Luis Puñal.

Al finalizar, compartiran un agasajo con todos los presentes, que se acerquen a despedirlos, brindarles su afecto y agradecimiento.

Desde aqui queremos invitar a todos los que deseen acompañar a estos 50 jovenes quienes coordinados por el Padre Luis y el Padre Mariano, el Hermano Paul y ex-alumnos del colegio han brindado su tiempo y su esfuerzo en reforzar el trabajo de catequesis que se desarrolla, en los barrios mencionados.
18:43 | Autor Iglesia Hogar

El pasado fin de semana se realizó la colecta extraordinaria para los hermanos de Haití. La misma se llevó a cabo en la salida de las misas de todas las parroquias de la diócesis, y si bien aún no hay cifras concretas, tuvo una buena participación de los fieles. “Queremos agradecer a todos los que colaboraron con esta colecta extraordinaria, creemos que el aporte que cada uno pueda hacer, es muy importante para ayudar a los hermanos del pueblo sufriente de Haití” expresó el Presbítero Fabián Yanes, vicepresidente de Cáritas Mar del Plata.

“Todos aquellos que no pudieron todavía realizar su donación, pueden acercarse a la sede de Cáritas Mar del Plata –ubicada en Chacabuco 4850- donde encontrarán una alcancía hasta el 4 de febrero, con el mismo fin” agregó el sacerdote. Cabe destacar que todo lo recaudado en la diócesis, será depositado en la cuenta de emergencia que Cáritas Argentina ha puesto a disposición en favor del pueblo de Haití. De acuerdo a la información brindada por este organismo nacional, quienes tienen fluido contacto con la coordinación regional de Cáritas Latinoamericana y del Caribe, hoy por hoy la mejor manera de ayudar al pueblo hermano de Haití es a través del depósito de dinero en la cuenta especialmente habilitada a tal efecto.

“La iniciativa de la colecta extraordinaria surgió dado que hay muchas personas con sincero interés de ayudar y a las que se les hace muy dificultoso el trámite bancario. Por eso nuestro Obispo, Monseñor Juan Alberto Puiggari, presidente de Cáritas Mar del Plata, pidió que se realizara esta colecta especial en todas las parroquias” señaló Yanes. Por último, el sacerdote recordó que todas las personas que todavía deseen realizar su donación para Haití, también pueden hacerlo directamente en la cuenta bancaria habilitada:


Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51 - Sucursal Plaza de Mayo 0085 CBU 01105995-20000035869519A nombre de: Cáritas Argentina EmergenciaCUIT 30-51731290-4 Prensa Cáritas Mar del PlataChacabuco 4850Tel: (0223) 475-6565 (0223) 155-014293prensa@caritasmardelplata.org.ar
10:20 | Autor Iglesia Hogar

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación paulina: La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (cf. Rm 3,21-22).

Justicia: "dare cuique suum"

Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra "justicia", que en el lenguaje común implica "dar a cada uno lo suyo" - "dare cuique suum", según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué consiste "lo suyo" que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle. Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos, de agua y de medicinas), pero la justicia "distributiva" no proporciona al ser humano todo "lo suyo" que le corresponde. Este, además del pan y más que el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si "la justicia es la virtud que distribuye a cada uno lo suyo... no es justicia humana la que aparta al hombre del verdadero Dios" (De Civitate Dei, XIX, 21).

¿De dónde viene la injusticia?

El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro: "Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre... Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas" (Mc 7,15. 20-21). Más allá de la cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene "de fuera", para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar ­advierte Jesús­ es ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista: "Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre" (Sal 51,7). Sí, el hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6), experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre. ¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?

Justicia y Sedaqad

En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre la fe en el Dios que "levanta del polvo al desvalido" (Sal 113,7) y la justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa, por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra, equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí, suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la fe en el Dios que ha sido el primero en "escuchar el clamor" de su pueblo y "ha bajado para librarle de la mano de los egipcios" (cf. Ex 3,8). Dios está atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es necesario salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es necesario un "éxodo" más profundo que el que Dios obró con Moisés, una liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?

Cristo, justicia de Dios

El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre, como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: "Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado... por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).

¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los demás. El hecho de que la "propiciación" tenga lugar en la "sangre" de Jesús significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta aceptar en sí mismo la "maldición" que corresponde al hombre, a fin de transmitirle en cambio la "bendición" que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14). Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de "lo suyo"? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.

Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo "mío", para darme gratuitamente lo "suyo". Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia "más grande", que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.

Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada por el amor.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos, os imparto a todos de corazón la bendición apostólica.


Fuente: Zenit